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La Medicina y la Conducción

MEDICAMENTOS Y CONDUCCIÓN

Los medicamentos pueden disminuir el rendimiento psicomotor de la persona.

Entre las personas mayores de 65 años, la polifarmacia (el uso de varios medicamentos a la vez) incrementa el riesgo de incidencia negativa, además de la sumatoria de sus efectos secundarios.

Conductoras y conductores responsables deben tener en cuenta que, cuando les es prescripto un medicamento, éste puede alterar su capacidad para conducir vehículos, y debe informarse con su médica/o tratante.

En nuestra población es frecuente la automedicación. Por tal motivo es necesario tener en cuenta los efectos secundarios de los medicamentos de uso común.

Los productos utilizados más frecuentemente para tratar alergias son los antihistamínicos.

El efecto secundario más importante es la sedación (desde somnolencia ligera al sueño profundo). Esto depende de la persona, medicamento y dosis utilizada. Los más antiguos son los que producen más efectos secundarios.

Medicamentos para la tos y analgésicos asociados a derivados naturales o sintéticos de la morfina pueden producir euforia, sedación, vértigos o disminución global de las capacidades cognitivas.

En el caso de los psicofármacos, es difundida la idea de que pueden ser peligrosos para conducir vehículos. Si bien esto en general es verdad, todo depende del tipo de medicamento y de la sensibilidad individual a los efectos secundarios del mismo.

Se recomienda pedir consejo a su médica/o tratante o eventualmente a profesionales del equipo de salud de la Intendencia, para saber cómo se puede conducir usando con prudencia determinados psicofármacos, como los ansiolíticos, antidepresivos, hipnóticos y neurolépticos.

  • La mezcla de alcohol con medicamentos siempre es peligrosa y debe ser evitada.
  • No se automedique. Es el médico quien debe recetar una medicación.
  • Siempre debe consultar al médico/a los efectos de una medicación si UD. conduce un vehículo.