Informe Anual de Siniestralidad 2025 (UNASEV)

Datos del Informe Anual de Siniestralidad Vial de UNASEV correspondientes a 2025, presentado el 25 de marzo de 2026. Actualizado el 27 de julio de 2026 con el Informe Semestral 2026.

Encuentra aquí el resumen del Informe Anual de Siniestralidad Vial de UNASEV, una verdadera radiografía actual de la seguridad vial en Uruguay. La seguridad vial representa uno de los principales desafíos para la salud pública en Uruguay. Cada día, más de una persona pierde la vida en las calles o rutas del país, y alrededor de 78 personas resultan afectadas en siniestros de tránsito. Estas cifras no son solo estadísticas: reflejan vidas truncadas, familias impactadas y una realidad que demanda acción urgente.

Este análisis se nutre de los datos divulgados por la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV) y de los mensajes clave expresados durante la presentación oficial del informe, realizada el 25 de marzo de 2026. La instancia fue liderada por el presidente de la Unidad, Marcelo Metediera, junto al director Aníbal Pintos, la directora Natalia López y la secretaria general ejecutiva, Ing. María Fernanda Artagaveytia.

Actualización de julio de 2026: el 9 de julio UNASEV presentó el informe del primer semestre de 2026, con 217 personas fallecidas frente a 248 en el mismo período del año anterior. Es la primera baja desde 2021. El detalle está más abajo, en la sección de actualización.

Informe anual de Siniestralidad Vial 2025 Uruguay

Durante la presentación se expusieron los principales indicadores de siniestralidad vial registrados durante el año 2025, con un dato especialmente preocupante: los fallecidos aumentaron un 8,5% respecto al año anterior, alcanzando 471 personas. Se trata de la cifra más alta desde el inicio del segundo Decenio de Acción comprometido ante la ONU.

Compromiso asumido por Uruguay ante la ONU

Uruguay reafirmó su adhesión al Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021–2030, comprometiéndose a reducir a la mitad el número de personas fallecidas y lesionadas en siniestros viales en comparación con los datos de 2021. Sin embargo, lejos de acercarse a esa meta, Uruguay registra en 2025 la mayor desviación del objetivo planificado.

Un 17,2% por encima de la cifra prevista por el Decenio para ese año. La tasa de mortalidad subió a 13,5 personas cada 100.000 habitantes, el valor más alto desde 2016. Estos números plantean la necesidad urgente de reforzar las políticas públicas y promover un cambio estructural en la movilidad del país.

Cifras clave según el Informe de Siniestralidad de UNASEV

Antes de presentar los datos cuantitativos, es importante entender cómo se mide la siniestralidad vial en Uruguay. Según los criterios internacionales adoptados por UNASEV, los fallecimientos se clasifican en tres categorías: quienes pierden la vida en el momento del siniestro (65,6% de los casos), quienes fallecen dentro de las primeras 24 horas posteriores (17,2%), y quienes mueren hasta 30 días después del hecho (17,2%). Esta metodología permite construir una imagen completa del impacto letal de los siniestros, más allá del instante del suceso.

Un segundo criterio conviene tener presente para leer bien las cifras: cuando UNASEV informa el total de personas afectadas, ese número incluye a las fallecidas, a las que sufrieron heridas graves y a las que sufrieron heridas leves. No son categorías que se sumen entre sí.

  • 28.342 personas afectadas (+3,8% que el año anterior)
    • Representa un promedio diario de 78 personas.
    • La cifra incluye a las 471 personas fallecidas, las 4.038 con heridas graves y las 23.833 con heridas leves.
    • La tendencia de aumento se mantiene desde el año 2021.
  • 471 personas fallecidas (+8,5%)
    • Se registra un incremento de 37 personas respecto a 2024, la cifra más alta desde el inicio del segundo Decenio.
  • 4.038 personas con heridas graves (+5,2%)
    • Este tipo de lesiones ha crecido proporcionalmente más que los siniestros totales.
    • Se asocia a siniestros de mayor velocidad o vulnerabilidad del usuario.
  • 23.833 personas con heridas leves (+3,5%)
    • Aunque representan la mayoría de los casos, también implican un costo sanitario significativo.
  • Tasa de mortalidad nacional: 13,5 cada 100.000 habitantes
    • Este valor representa un aumento del 8,6% respecto a 2024 y marca el registro más alto desde 2016.
    • Se ubica por encima del promedio latinoamericano y en sentido contrario a la meta comprometida ante la ONU.
datos siniestralidad vial Uruguay

Estas cifras del Informe Anual de Siniestralidad 2025 no solo ofrecen una visión cuantitativa de la situación actual, sino que invitan a un análisis más profundo sobre las causas y perfiles de quienes protagonizan los siniestros. En la siguiente sección abordaremos precisamente quiénes son las personas más afectadas y qué patrones de riesgo se repiten año tras año.

Perfil de lesionados y fallecidos: qué muestran los datos

Los datos del informe anual de siniestralidad permiten identificar patrones de riesgo clave. Comprender quiénes son las personas más expuestas a los siniestros de tránsito es fundamental para definir políticas públicas que prioricen la prevención y la protección de los grupos más vulnerables. A continuación, se analizan las principales variables sociodemográficas y modales involucradas en la siniestralidad vial registrada durante 2025.

Género y edad

El género y la edad son factores que inciden directamente en la probabilidad de protagonizar o ser víctima de un siniestro vial. En Uruguay, las estadísticas muestran una marcada concentración de eventos en varones jóvenes.

  • 6 de cada 10 personas lesionadas son hombres
  • 55,9% de los lesionados tienen entre 15 y 34 años
  • Grupo más afectado: personas entre 20 y 24 años

Entre los fallecidos, la concentración es todavía más marcada: el 80% corresponde al sexo masculino. La franja de 20 a 24 años concentra el 16,1% del total de muertes. Este patrón se repite año a año y representa una llamada de atención sobre la necesidad de abordar estrategias específicas dirigidas a los jóvenes, especialmente varones, quienes asumen con mayor frecuencia conductas de riesgo en la vía pública.

Uso de medios de transporte

El tipo de vehículo utilizado también condiciona la gravedad de las consecuencias ante un siniestro. Los usuarios de medios de transporte más expuestos físicamente, como motos, bicicletas y el desplazamiento a pie, se encuentran en desventaja frente a vehículos de mayor porte.

  • El 65% de los lesionados se desplazaban en moto
  • El 19% en auto o camioneta
  • El 7% eran peatones
  • El 70,7% de los fallecidos eran usuarios vulnerables (moto, peatón o ciclista)

Estos datos de siniestralidad consolidan la necesidad de priorizar la protección de los usuarios vulnerables y de incorporar infraestructura segura, políticas de control y educación enfocadas en la movilidad liviana y activa.

Uso de la moto y siniestros

La moto continúa siendo el vehículo con mayor participación en los siniestros viales más graves. Durante 2025, 236 personas fallecidas circulaban en moto, lo que representa el 50% del total de víctimas fatales. La franja etaria de 20 a 24 años concentra la mayor cantidad de motociclistas fallecidos, con el 23,7% del total. La exposición y falta de protección estructural siguen colocando a quienes se desplazan en moto como el grupo de mayor riesgo en la vía pública.

¿Cuándo ocurren los siniestros?

El momento del día y la distribución semanal de los siniestros ofrecen claves fundamentales para entender los factores de riesgo y planificar medidas de prevención más eficaces. Los datos presentados en el informe anual de siniestralidad vial muestran que el 39% de los fallecimientos ocurren entre el viernes a las 20:00 y el lunes a las 8:00, lo que UNASEV define como el período crítico.

plan de acción UNASEV Uruguay

Este tramo temporal coincide con fines de semana, franjas nocturnas y desplazamientos recreativos, donde suelen conjugarse fatiga, consumo de alcohol y una menor percepción del riesgo. A esto se suma una reducción habitual en la fiscalización activa y en la disponibilidad de servicios de respuesta sanitaria inmediata.

Conviene leer este dato con precisión, porque de lo contrario se lo subestima. El período crítico abarca 60 horas, algo más de un tercio de la semana, de modo que la concentración de muertes por hora de reloj no resulta extraordinaria por sí sola. Lo que cambia radicalmente es la exposición: en la madrugada del sábado y del domingo circula muchísima menos gente que un martes al mediodía, y aun así se muere prácticamente en la misma proporción. Medido por viaje realizado, el riesgo de esa franja es varias veces mayor que el del resto de la semana.

A la frecuencia se suma la gravedad. De las 185 personas que fallecieron durante el período crítico, el 86% no logró sobrevivir más allá de las 24 horas posteriores al siniestro, muy por encima del promedio general del año. Se trata de siniestros más violentos y con respuesta sanitaria más lenta.

falla objetivos seguridad vial 2025 Uruguay

¿Estamos haciendo lo suficiente para proteger a las personas en los momentos de mayor exposición? ¿Cómo podemos mejorar la prevención en esos horarios donde la estadística se vuelve tragedia?

Factores de riesgo en la siniestralidad vial

La siniestralidad vial no es un fenómeno aleatorio: responde a causas identificables y, en muchos casos, evitables. El informe 2025 destaca dos factores clave que inciden directamente en la gravedad de las consecuencias: el uso del casco y el consumo de alcohol al conducir. Ambos elementos son objeto de políticas públicas y campañas de sensibilización, pero persisten brechas que deben ser atendidas con urgencia.

Uso de casco

El casco es un elemento de protección esencial para quienes se trasladan en moto. Sin embargo, los datos muestran que todavía hay un 20% de motociclistas que no lo utilizaba al momento del siniestro. Ese grupo presenta una proporción claramente mayor de fallecidos y heridos graves.

  • El 20% de los motociclistas involucrados en siniestros no llevaba casco, la misma proporción que en 2024.
  • Entre quienes no usaban casco, el 23,3% resultó con heridas graves o falleció, frente al 16,3% entre quienes sí lo usaban.
  • El no uso empeora justo cuando ocurren más fallecimientos: llega al 22% los sábados y al 24% los domingos.

Más allá del porcentaje, este dato plantea una pregunta urgente: ¿cómo logramos universalizar el uso del casco en todo el territorio nacional?

Alcohol en conductores

El alcohol es otro factor que multiplica el riesgo de protagonizar un siniestro vial. Antes de leer las cifras conviene precisar qué miden: no se trata de controles de ruta realizados al azar, sino de las espirometrías practicadas a conductores que ya estuvieron involucrados en un siniestro. El dato no dice cuánta gente maneja alcoholizada, sino cuánta de la que chocó lo había hecho.

  • El 95% de las espirometrías realizadas a conductores involucrados en siniestros arrojó 0 g/L, una mejora gradual respecto a años anteriores.
  • Los positivos se disparan los fines de semana:
    • Sábados: 9,3%, aproximadamente el triple que un día hábil.
    • Domingos: 14,1%, unas cinco veces más que un día hábil.

El promedio anual del 5% no sirve como referencia para medir ese salto, porque ya viene elevado por el propio fin de semana. La comparación válida es contra un día hábil.

Este comportamiento coincide con los tramos horarios de mayor letalidad. Las horas de madrugada son especialmente preocupantes: a las 4 de la mañana, el 41% de las espirometrías realizadas a conductores involucrados en siniestros dio positivo. ¿Cómo fortalecer la fiscalización y la prevención específicamente en esos momentos de mayor exposición?

El análisis de la siniestralidad vial en 2025

A partir del año 2021 se registra una tendencia al alza en la cantidad de personas lesionadas y heridos graves. Al mismo tiempo, la cifra de personas fallecidas no solo se estancó: en 2025 experimentó un incremento del 8,5%, alcanzando 471 muertes, la mayor desviación registrada respecto a la meta comprometida ante la ONU.

Jóvenes y usuarios vulnerables: los más afectados

Las estadísticas del informe anual de siniestralidad 2025 confirman que los jóvenes, especialmente aquellos entre 15 y 34 años, siguen siendo el grupo más expuesto a los siniestros de tránsito. Dentro de esta franja etaria se identifican prácticas de movilidad de mayor riesgo, como el uso frecuente de motos y una menor percepción del peligro. Los usuarios vulnerables, es decir peatones, ciclistas y quienes se desplazan en moto, concentran el 70,7% de los fallecimientos, con un aumento del 14,4% respecto a 2024.

  • Los heridos graves aumentaron un 5,2%.
  • 333 usuarios vulnerables fallecieron en 2025, frente a 291 en 2024.

Este patrón no solo se repite año tras año, sino que refuerza la urgencia de intervenir con campañas, controles e infraestructuras que prioricen la protección de quienes más lo necesitan en el espacio vial.

Actualización: primer semestre de 2026

El 9 de julio de 2026, UNASEV presentó el Informe Semestral de Siniestralidad Vial con datos preliminares del período comprendido entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2026. Por primera vez desde 2021, los tres indicadores principales bajaron.

  • 217 personas fallecidas, frente a 248 en el mismo período de 2025. Una reducción del 12,5%, equivalente a 31 muertes menos.
  • 10.648 siniestros, un 3,4% menos que los 11.025 registrados un año antes.
  • 13.381 personas afectadas, un 4,5% menos que las 14.011 de 2025.
  • 1.939 personas con heridas graves (-2,7%) y 11.225 con heridas leves (-4,6%).

Qué no cambió

La baja en el total contrasta con la estabilidad del perfil de riesgo. Los mismos grupos siguen concentrando el daño, y prácticamente en las mismas proporciones que el año pasado.

  • El 64% de las personas lesionadas circulaba en moto, y ese grupo concentra el 50% de las personas fallecidas. Es la misma proporción que en 2025.
  • El 21% de las personas lesionadas se desplazaba en auto o camioneta y el 7% eran peatones.
  • El 45% de las personas lesionadas tiene entre 15 y 29 años, y el grupo de 20 a 24 vuelve a ser el más representado, con el 18%.
  • Casi 6 de cada 10 personas lesionadas son hombres.
  • El 55% de las muertes ocurrió en jurisdicción departamental y el 45% en rutas nacionales.

Cómo leer esta baja

Los datos son preliminares y provienen del Sistema Nacional de Información de Tránsito (SINATRAN), por lo que las cifras finales pueden variar cuando se consoliden. Además, un semestre no alcanza para hablar de un cambio de tendencia: la serie viene en aumento desde 2021 y una diferencia de 31 muertes está dentro de lo que un semestre puede oscilar por sí solo.

Bajó el número, pero no cambió la estructura del problema. La moto sigue explicando la mitad de las muertes, los varones jóvenes siguen siendo el grupo más golpeado y el reparto entre ciudad y ruta es el mismo. Si el segundo semestre se comporta como el de 2025, el año cerraría en torno a 410 o 435 personas fallecidas: los valores de 2024, todavía lejos de la meta comprometida ante la ONU.

Diferencias por jurisdicción y regiones

El informe revela diferencias sustantivas entre zonas urbanas y rutas nacionales, así como entre los departamentos del país. Las características del entorno influyen directamente en el tipo de siniestros, la gravedad de las lesiones y los perfiles de las personas involucradas. Por eso, comprender estas variaciones permite diseñar estrategias más efectivas desde el punto de vista territorial.

Jurisdicción departamental vs nacional

  • 55,6% de las muertes ocurrieron en jurisdicción departamental.
  • En zonas urbanas predominan siniestros con motos (61% de los fallecidos en jurisdicción departamental).
  • En rutas nacionales, aumenta la participación de autos y camionetas (40% de los fallecidos).

Regiones con mayores tasas

  • Lavalleja: mayor tasa de mortalidad del país (39,4 por 100.000), combinada con alta lesividad
  • Soriano (24,1) y Colonia (23,5): altas tasas con bajo uso de casco y alcohol como factores agravantes
  • Montevideo: tasa de 9,7 por 100.000, por debajo del promedio nacional

Estas tasas departamentales conviene mirarlas con cuidado. En departamentos con poca población, unas pocas muertes mueven muchísimo el indicador de un año al otro, de modo que un valor alto no necesariamente describe un problema estructural más grave que el de un departamento grande. Sirven para detectar dónde mirar, no para establecer un ranking definitivo.

Estas diferencias reflejan la necesidad de adoptar estrategias adaptadas a cada contexto territorial. No se trata solo de aplicar las mismas soluciones en todo el país, sino de entender cómo influyen el tipo de vía, la densidad poblacional, la infraestructura y los hábitos de movilidad en cada región. ¿Qué respuestas pueden dar los gobiernos locales para abordar sus propios focos de riesgo vial?

Respuestas institucionales: Plan Nacional de Seguridad Vial

Ante este escenario, las autoridades impulsan el Plan Nacional de Seguridad Vial con una proyección estratégica a corto, mediano y largo plazo. Este plan busca superar la lógica de acciones aisladas y avanzar hacia una política integral, estructurada y territorializada que oriente a todas las instituciones involucradas.

Ejes estratégicos del plan

El Plan Nacional de Seguridad Vial se sustenta en una estructura que le otorga coherencia, profundidad y aplicabilidad. Lejos de ser un documento estático, busca traducirse en acciones sostenidas a lo largo del tiempo, con impacto en todos los niveles de la sociedad. Está organizado en cuatro ejes centrales:

  • Institucional: fortalecer las capacidades de los organismos responsables de la seguridad vial, promoviendo la articulación interinstitucional y la formación técnica de equipos en todo el país.
  • Normativo: actualizar la legislación existente y asegurar su aplicación efectiva. Esto incluye reglamentaciones pendientes, como la libreta por puntos y el fortalecimiento de los derechos de los usuarios vulnerables.
  • Operativo: garantizar que las políticas lleguen a los territorios, a través de unidades departamentales y acciones concretas que tengan impacto en la realidad local.
  • De impacto: monitorear y evaluar los resultados para ajustar las estrategias en base a evidencia, asegurando que el plan no sea un documento simbólico sino una herramienta viva.

Estos ejes no solo orientan la acción del Estado, sino que establecen un marco de corresponsabilidad que interpela a gobiernos, organizaciones, sector privado y ciudadanía.

Acciones prioritarias

El plan propone medidas concretas que reflejan un enfoque multisectorial, orientado tanto al cambio cultural como a la gestión institucional:

  • Consolidar la política de alcohol cero como una norma cultural y no solo legal.
  • Reglamentar e implementar el sistema de libreta de conducir por puntos, promovido por todas las intendencias y respaldado por los gobiernos nacionales.
  • Crear una Fiscalía especializada en seguridad vial, que permita tratar con profundidad los casos relacionados y evitar su dilución en otras áreas del sistema judicial.
  • Descentralizar la gestión mediante nuevas unidades locales que puedan diagnosticar y actuar según las particularidades de cada departamento.
  • Garantizar el acceso público a los datos a través de una plataforma digital dinámica y abierta, fomentando la transparencia y la participación ciudadana en el control y seguimiento de las políticas.

Los datos de 2025, con su incremento generalizado en todos los indicadores, refuerzan la urgencia de pasar del plan a la acción concreta y medible. La baja del primer semestre de 2026 es una señal alentadora, pero todavía no confirma que el rumbo haya cambiado.

Informe de Siniestralidad 2025: una realidad que interpela a toda la sociedad

Los datos del informe 2025 son contundentes: cada día del año, al menos una persona perdió la vida en un siniestro de tránsito en Uruguay. Cada día, 78 personas resultaron afectadas. Y cada una de esas cifras tiene detrás una historia, una familia afectada, un proyecto de vida interrumpido.

El daño tampoco termina en el número de muertes. Por cada persona fallecida, el informe estima que otras quedan con secuelas de distinta gravedad:

  • 4 personas con discapacidad permanente
  • 10 con lesiones graves
  • 65 con lesiones temporales

Lo que tenés que saber sobre la siniestralidad vial en Uruguay

El Informe Anual de Siniestralidad Vial revela datos clave sobre cómo, cuándo y a quiénes afectan más los siniestros en Uruguay. Esta sección responde a las dudas más comunes, con las cifras oficiales de 2025 y la actualización del primer semestre de 2026, para ayudarte a entender mejor los riesgos y cómo prevenirlos.

¿Cuántas personas resultaron afectadas en siniestros de tránsito en Uruguay en 2025?

Durante 2025 se registraron 28.342 personas afectadas por siniestros viales en Uruguay, según el informe de UNASEV. Esa cifra incluye a las 471 personas fallecidas, 4.038 con heridas graves y 23.833 con heridas leves.

¿Cuántas personas murieron en siniestros de tránsito en el primer semestre de 2026?

217 personas, según el informe semestral preliminar de UNASEV presentado el 9 de julio de 2026. Son 31 menos que en el mismo período de 2025, una baja del 12,5%.

¿Bajó la siniestralidad vial en Uruguay en 2026?

En el primer semestre de 2026 bajaron los tres indicadores: fallecidos (-12,5%), siniestros (-3,4%) y personas afectadas (-4,5%). Es la primera baja desde 2021, aunque se trata de datos preliminares y un semestre no alcanza para confirmar un cambio de tendencia.

¿Qué es un siniestro de tránsito según UNASEV?

Un siniestro vial es cualquier evento en la vía pública que involucra al menos un vehículo en movimiento y resulta en daño a personas o bienes.

¿Qué tipos de fallecidos se contabilizan en los informes de siniestralidad?

Se consideran los fallecidos en el acto (65,6%), dentro de las 24 horas (17,2%) y hasta 30 días después del siniestro (17,2%).

¿Cuáles son los días con mayor siniestralidad en Uruguay?

El período comprendido entre el viernes a las 20:00 y el lunes a las 8:00 concentra el 39% de los fallecidos, y UNASEV lo define como período crítico. Son 60 horas, algo más de un tercio de la semana, pero con muchísimo menos tránsito circulando, por lo que el riesgo por viaje es varias veces mayor.

¿Quiénes son los más afectados por los siniestros viales?

Principalmente los jóvenes de entre 15 y 34 años y los usuarios vulnerables: personas en moto, peatones y ciclistas, que representan el 70,7% de los fallecidos.

¿Sigue siendo la moto el vehículo más involucrado en 2026?

Sí. En el primer semestre de 2026 el 64% de las personas lesionadas circulaba en moto y ese grupo concentra el 50% de las muertes, la misma proporción que en 2025.

¿Qué porcentaje de motociclistas no usaba casco al momento del siniestro en 2025?

Un 20% de los motociclistas involucrados en siniestros no usaba casco. El fin de semana ese porcentaje empeora: 22% los sábados y 24% los domingos.

¿Qué porcentaje de siniestros viales involucra consumo de alcohol?

El 5% de los conductores involucrados en siniestros dio positivo en la espirometría. Los domingos ese valor trepa a 14,1%, unas cinco veces más que un día hábil. No mide cuánta gente maneja alcoholizada, sino cuánta de la que protagonizó un siniestro lo había hecho.

¿Cuál es la tasa de mortalidad vial en Uruguay?

En 2025, la tasa fue de 13,5 fallecidos cada 100.000 habitantes, la más alta desde 2016.

¿Qué regiones tienen mayor tasa de fallecidos por siniestros?

Lavalleja lidera con 39,4 muertes cada 100.000 hab., seguida por Soriano (24,1) y Colonia (23,5). Montevideo tiene 9,7. En departamentos con poca población estas tasas varían mucho de un año al otro, así que conviene leerlas como señal de dónde mirar y no como un ranking definitivo.

¿Qué medidas incluye el nuevo Plan Nacional de Seguridad Vial?

Incluye alcohol cero, libreta por puntos, fiscalía vial, descentralización y datos abiertos para seguimiento ciudadano.

La seguridad vial no depende solo de las políticas públicas: empieza con cada decisión que tomamos al volante, al subir a una moto o al cruzar la calle. Conocer estos datos es el primer paso para cambiar la realidad. Si estás por sacar tu libreta o querés mejorar tu formación como conductor, en Academia de choferes del Molino te preparamos para circular con responsabilidad, respeto y confianza. Porque cada viaje seguro cuenta.

Compromiso educativo: Formate como un conductor responsable

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